Flor de Altura Café
Cafetal bajo sombra de árboles nativos en una ladera de Villa Rica, Oxapampa, Selva Central del Perú
Imagen referencial de la Selva Central · Foto: Guillermo Carlos Gómez · CC BY-SA 4.0
1,700 – 1,850 msnm
Pichanaqui, Junín · Perú

Finca San Ignacio

Café Catuai de altura a 1.850 msnm en la Selva Central del Perú

Datos clave de la finca

Región
Pichanaqui, Junín
Altitud
1,700–1,850 msnm
Variedades
Catuai Rojo, Pache
Proceso
Lavado, Natural
Certificación
Orgánica, de origen
Fundada
1978

Sobre Finca San Ignacio

La Finca San Ignacio está en las estribaciones de la Selva Central peruana, a más de 1.700 metros sobre el nivel del mar. Allí produce uno de los cafés de especialidad Catuai más reconocibles de Pichanaqui, Junín. El microclima andino-amazónico tiene noches frías y días soleados, y eso obliga al grano Arábica a desarrollarse lentamente. Así concentra azúcares naturales y construye la complejidad aromática que define a un café de especialidad peruano de primera categoría.

La historia de Finca San Ignacio

La historia de San Ignacio comienza en 1978, cuando Aurelio Quispe Mamani llegó a Pichanaqui desde Huancayo con la intención de cultivar cacao. Pero el suelo volcánico y la altitud de la Selva Central le convencieron rápidamente de que el café Arábica era el verdadero tesoro de aquellas tierras juninas.

Durante tres décadas, Aurelio construyó su finca árbol por árbol. Aprendió los ciclos de cada variedad, el comportamiento de las lluvias andinas y el momento exacto en que la cereza Catuai Rojo alcanza su punto de madurez óptimo. Hoy, su hija Carmen gestiona la finca con la misma filosofía: paciencia, altitud y respeto absoluto por el ecosistema de la Selva Central del Perú.

El manejo de San Ignacio es el del cultivo orgánico de café de la Selva Central: nada de fertilizantes ni plaguicidas de síntesis. La pulpa del propio café vuelve al suelo como compost y abonos bocashi. La sombra de guabo y pacae nativos regula la temperatura y fija nitrógeno. La broca se controla con Beauveria bassiana y trampas de alcohol, y la roya con caldos minerales y poda sanitaria. En ladera, las coberturas vivas y la siembra en curvas de nivel sostienen el suelo que las lluvias andinas se llevarían. La cosecha es 100% manual, cereza por cereza, entre junio y agosto, y el beneficio es lavado con secado en camas africanas.

El productor de Finca San Ignacio

Carmen Quispe

Carmen Quispe

Productora y gestora de calidad — Finca San Ignacio

Carmen heredó la finca de su padre Aurelio hace ocho años. Ingeniera agrónoma de formación, combinó el conocimiento tradicional familiar con técnicas modernas de fermentación controlada y secado en camas africanas. Es la primera mujer productora de Pichanaqui en obtener un puntaje SCA superior a 84 con café Catuai de origen único.